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viernes, 17 de junio de 2016

Donde los Escorpiones- Lorenzo Silva




Mi amiga Marian, es una seguidora de todas las novelas de Lorenzo Silva, y sobre todo de Bevilacqua y Chamorro, como es lógico, gracias a ella yo descubrí a esta pareja de Guardias Civiles, se la he oído nombrar siempre, durante años, la recomienda hasta la saciedad y finalmente caí en las redes de esta pareja, que ya forma parte de muchos de nosotros, hace ya un tiempo.
Tengo la fortuna de tener al autor de vecino, y me lo cruzo a veces en la rampa de un centro comercial de mi localidad, no pocas veces además, lo comente con él el dia que pude disfrutar de la presentación de esta novela. No, no lo saludo, para mí, alli esta el hombre con su vida, su familia, un vecino más, pero hoy os traigo al autor...


EL AUTOR 

Lorenzo Manuel Silva Amador nació el 7 de junio de 1966 en la maternidad del antiguo hospital militar Gómez Ulla, ubicado en el límite entre los distritos de Latina y Carabanchel de Madrid. Ha vivido un buen trozo de su vida (entre 1971 y 1985) no demasiado lejos de allí, en Cuatro Vientos (distrito de Latina). Entre 1993 y 1994 fue vecino de la Ciudad de los Ángeles, también en Madrid (distrito de Villaverde). Durante el resto de su existencia ha tenido su domicilio en Getafe, en tres etapas: 1966-1971, 1985-1993 y desde fines de 1994 hasta la fecha. Haber regresado dos veces le sugiere que éste pueda ser su lugar en el mundo, aunque por otra parte necesita la proximidad de su Madrid natal y por eso su casa getafense dista unos diez kilómetros del parque del Retiro. Desde el verano de 2015, no obstante lo anterior, ha encontrado otro espacio vital en Illescas, en la raya de Toledo con Madrid. Así se ha hecho definitivamente manchego, o lo que es lo mismo, de cualquier parte y de ninguna. Nada mejor que ser y sentirse un poco extranjero doquiera que uno va.
Como a veces la vida no ofrece excesivas facilidades para que uno haga lo que desea, estudió Derecho en la Universidad Complutense y estuvo trabajando como abogado de una gran empresa del sector energético desde 1992 hasta 2002, tras pasar un año como auditor de cuentas y otros dos como asesor fiscal en una firma multinacional.
Sin embargo, su camino siempre fue otro. Desde que iniciara su dedicación a la literatura, allá por 1980, ha escrito unos cuantos cientos de relatos y artículos, un puñado de ensayos literarios e históricos, varios libros de poesía (llamémosla así), una obra dramática (de muy ingenua factura), un par de libros de viajes y veintiséis novelas. De todo ello, tras su decisión de abandonar en plena adolescencia la poesía y el género dramático, para los que no sintió que estuviera especialmente dotado, ha publicado hasta la fecha un buen número de relatos, artículos y novelas.
( Informacion sacada de la Web del autor) Pinchar aquí para ampliarla:
http://www.lorenzo-silva.com/index_espanol.htm

SINOPSIS 
Madrid, julio de 2014. Pasados los cincuenta, y ya con más pasado que futuro, el subteniente Bevilacqua, veterano investigador de homicidios de la unidad central de la Guardia Civil, recibe una llamada del responsable de operaciones internacionales. Se reclama su presencia inmediata a 6.000 kilómetros de allí, en la base española de Herat, en Afganistán.
Un militar español destinado en la base ha aparecido degollado, y, junto a él, el arma del delito: una hoz plegable de las usadas por los afganos para cortar la amapola de la que se extrae la droga que representa la principal fuente de riqueza del país.
¿Se trata del atentado de un talibán infiltrado? Podría ser, pero también que la muerte tuviera otro origen, porque el ataque no reviste la forma clásica de esa clase de acciones, sino que hace pensar en algún motivo personal.
La misión de Bevilacqua y los suyos no es otra que tratar de desenmascarar a un asesino que forzosamente ha de ser un habitante de ese espacio cerrado. Sus pesquisas, bajo el tórrido y polvoriento verano afgano, les llevarán a conocer a peculiares personajes y a adentrarse en la biografía del muerto, un veterano de misiones bélicas en el exterior que guarda más de un cadáver en el armario, para llegar a un desenlace inesperado y desconcertante.

MIS IMPRESIONES
Lo primero de todo quiero decir que a veces somos afortunados los lectores de encontrarnos autores tan generosos como Lorenzo Silva, con ese bagaje personal a sus espaldas, que no duda ni un momento, no solo en plasmarlo en sus novelas, sino además de compartirlo con sus lectores a distancia corta, ampliando la información y facilitándonos datos que nos hagan más participes aun de sus historias, pudiéndolas entender y ubicar mucho mejor dentro del contexto en que se desarrollan, os cuento esto, no solo porque pude asistir a la presentación de “Donde los Escorpiones” en La Biblioteca Eugenio Trias de Madrid de la mano de Ediciones Destino, que fue un autentico placer para los sentidos, también porque lo vivo cada año en La Feria del Libro de Madrid y dentro de Getafe negro cuando he podido acudir. Y es muy de agradecer sin duda alguna el que ponga sus conocimientos al alcance de todos….


Me encuentro nada más abrir el libro y pasar los créditos una bella dedicatoria a la que quiero hacer mención, cinco palabras que lo dicen todo, y de las que confieso me sentí en algún momento una intrusa dentro de la intimidad de autor…porque con que poco se puede decir todo……..






De aquí ya damos el salto a la acción, Rubén (Bevilacqua) y Virginia (Chamorro) se encuentran dentro de un operativo en plena Cañada Real en Madrid, ya en estas primeras páginas nos pone Silva frente a una realidad fea, triste, la que se vive en este barrio, la realidad de quien visita este paraje y las condiciones en que lo hace, victimas de sí mismos y cautivos en el peor infierno posible, las drogas. El objetivo del operativo no es otro que la detención de uno de los responsables de que estos zombis vivientes hayan acabado así, sea cual sea su status social. No es el libre albedrio el haber elegido esta ubicación, tiene después su guiño, ya descubriréis el porqué….

Una  llamada del Coronel Pereira va a cambiar la rutina de Bevilacqua, el entorno en que realiza su trabajo, y el erigirá como no puede ser de otra manera a su compañera Chamorro para que le acompañe. Nuestra pareja de la Guardia Civil se va a Herat, Afganistán. Allí se ha cometido un crimen, han asesinado a un Sargento primero y hay que esclarecer los hechos….
y hasta aquí os cuento en referente a la trama, como veis nada, no hay nada como el placer de descubrirla por uno mismo. Os invito hacerlo y os aseguro que es apasionante este viaje.                                                                                                                                                               

El autor aprovecha el sacar a Vila y Chamorro de su zona de confort, para que nos muestren como funciona todo en la Base Militar de Herat en Afganistán, aprovecha el momento para instruirnos sobre cada uno de los detalles más minuciosos que podáis imaginar, no solo la ubicación física, el territorio, el conflicto, también el lado humano de estas misiones, las mermas emocionales que produce en quien por allí anda, el stress, la incertidumbre, esa distancia que fortalece de la misma manera que a uno lo va vaciando. Nos creemos dueños de nuestra personalidad, y nos olvidamos de que situaciones límite pueden hacernos ser lo que nunca hubiéramos pensado. Se lee entre líneas esa crítica social que siempre encontramos en sus novelas y que invitan a la reflexión.

Están presente las prisas por tener que llegar a un lugar remoto, sin tiempo de hacerlo con la preparación adecuada y las medidas de prevención para la salud, militares que de manera voluntaria unas veces y porque toca otras son destinados a misiones, en las que van a tener que mirar a la muerte de frente y esquivarla en cada una de las esquinas, a veces no es posible y no solo el que fallece pierde, el alma de compañeros, la voluntad y la entereza se van quedando en estos viajes, solo los más fuertes, resisten, emociones que hay que gestionar y que no es fácil, pesadillas que se adueñan de por vida de los placidos sueños que no volverán…..



Los que nos encontramos a este otro lado, oímos  noticias pero raras veces las escuchamos, raras veces miramos con detenimiento y casi nunca buscamos ampliar información,  Donde los Escorpiones tiene esa información, tiene ese poso que necesitamos para concienciarnos de una realidad que obviamos.  Silva elige a Vila y Chamorro para trasladarnos a ella, y a través del cariño que guardamos a estos personajes , nos va hacer sentir lo mismo que sienten estos jóvenes y veteranos militares al tener que dejar sus familias, el calor sofocante de cada día, inaguantable con  la indumentaria necesaria para poder protegerse del calor y de otros factores más peligrosos,  las amistades que se hacen, y también los enemigos que nunca lo hubieran sido en otras circunstancias.
Nos tiene pendientes de Vila y Chamorro como las madres, mujeres, novia e hijos de mucho de estos héroes….

Es al final esta novela un homenaje a todos  estos  profesionales que se preocupan de la seguridad de todos allá donde les toca ir…… incluso por encima de su propio bienestar,  Lorenzo deja a un lado el conflicto para centrarse en las personas, y se agradece, dentro de los conflicto al final hay intereses, al que le toca estar allí no tiene otro objetivo que poder volver a casa sano y salvo, aunque no siempre entero………

Aquí tienes tu próxima lectura.

Como Destino me mando un ejemplar para mí, en unos días habrá sorteo en el Blog de "Donde los Escorpiones" ya que yo os regalaré una a uno de vosotros. 

Noelia











martes, 15 de marzo de 2016

Madre e Hija - Jenn Diaz


A veces hay títulos que ya por si solos nos venden una novela a algunos lectores, entre los que me encuentro, yo que no soy mucho de leer las Sinopsis, y si de primeras impresiones, no me resisto cuando esas letras sobre la portada de un libro acaparan mi atención, debo decir que me he llevado tantas alegrías como disgustos con esto de a veces ir a ciegas. Me encontré Madre e Hija en la Web oficial de la Editorial, cuando leía aquellas primeras páginas de nuestra “Ultima Salida” de Axat, nuestra porque es de muchos ya ¿verdad?
Pero hoy vengo a dejaros mis impresiones sobre la última novela de Jenn Díaz.

EL AUTOR 

Jenn Díaz
Jenn Díaz
(Barcelona, 1988), es una escritora española.
Empezó a estudiar filología, estudios que abandonó para dedicarse por completo a la escritura. Publicó su primera novela, Belfondo (2011), considerada por la crítica como un exponente destacado de la corriente neorruralista de la literatura española del siglo XXI. En 2012 publicó El duelo y la fiesta y en el 2014, Es un decir.
Está considerada una plumas destacadas de la generación de autores nacidos en la década de 1980. Entre sus influencias, cita a Ana María Matute, Carmen Martín Gaite o Natalia Ginzburg.
Colabora en diversas revistas como Granite & Rainbow, Jot Down, con el blog «Mujeres» de El País, y es la fundadora y coordinadora del fanzine feminista Matrices.


SINOPSIS 
La muerte de Ángel –el padre de familia, el marido, el hermano, un hombre hecho y derecho– cambia para siempre la existencia de las mujeres de su vida. Su hermana Dolores, su mujer Gloria y sus hijas, Ángela y Natalia, verán cómo la forma que habían tenido sus días no volverá a ser la misma. Juntas tendrán que afrontar la pena por la pérdida del cabeza de familia, y seguir adelante en una casa habitada sólo por mujeres, en la que ya no existe la referencia del hombre. A través de cada una de ellas conoceremos sus maneras de entender el mundo y el amor, y sus formas particulares de expresar el afecto. Porque no existe un solo modelo de mujer, y porque no hay un único modo de vivir la vida. Con una voz inusual y muy cercana, Jenn Díaz nos cuenta a través del narrador de esta historia, como si de un personaje se tratara, la vida de cuatro mujeres fuertes y a la vez frágiles, y cómo afrontan su necesidad de lo masculino, justo en el momento en que su máximo representante desaparece. 

MIS IMPRESIONES

Me llamó la atención el título de la novela, Madre e Hija, me sugirió dos vertientes a voz de pronto, podía tratarse de dos cosas, la primera un microcosmos de intimidad entre esas dos figuras y la segunda un infierno habitado por el desencuentro entre ambas mismas figuras, ambas posibilidades me apetecía explorarlas, primero porque viene esta novela escrita de la mano de una autora (en femenino) y esa perspectiva de mujer hablando de mujeres me interesa. Todo esto os recuerdo que era lo que habitaba mi cabeza a raíz de cruzarme la portada en las páginas de Planeta de libros, y luego porque esa ilustración floral, me hacia cosquillitas en el estomago, porque lo relaciono con un autor que pone todos mis sentidos en pie de guerra cada vez que lo leo. Si agitamos coctelera, tenía ante mí un libro que me apetecía mucho disfrutar, y me lance, aparque todo lo pendiente y aposte por él, os pasa seguro alguna vez a todos ¿a que si?

Madre e Hija, es una novela compuesta por 32 capítulos, que en realidad no son tales porque no están numerados pero que son un final y comienzo entre las distintas voces. . En cada uno de ellos, una narrador distinto, un falso narrador en primera persona que es una tercera, debo decir que es una de las cosas que más me ha llamado la atención de esta lectura, el narrador se me hacia un espía indiscreto, chivato pero que lo hace de manera intima, como si así pudiera pasar más desapercibido, siendo cuidadoso y enmascarándose dentro del propio personaje protagonista al que le hace de falsa voz. Es algo que me ha gustado y sorprendido.

“Todo seria más fácil si mamá no fuera mamá”
Es la frase con la que comienza la novela, y en la que nos encontramos a una voz femenina que nos trae a escena a otros personajes, también casi todos femeninos, unidos por lazos familiares, esta voz en falsa primera persona no es otra que Natalia, una hija que habla de su madre, Gloria, su tía (hermana de su padre) Dolores, su hermana Ángela y a su propio padre ya ausente, Ángel.
Nos va a ir exponiendo quienes fueron y en quien se han convertido cuando Angel (que es la figura masculina y el que se supone guía el rebaño cual pastor a sus ovejas) ha desaparecido de escena.

Y a partir de este núcleo familiar viviéremos en un universo de mujeres, en el que cada una de ellas, buscara significarse desde la más absoluta oscuridad, desde mi percepción, mujeres cargadas de inseguridades, capaces de juzgarse unas a otras continuamente, sin piedad, mujeres que se asfixian dentro del papel que les ha tocado vivir, en el que no encajan y que llegan hasta la misma necesidad de ver en la muerte de de la otra su única liberación. Y posibilidad de futuro. La única forma de no verse juzgada.
Esto es así a muy groso modo, porque no quiero desvelaros lo que ocurre dentro de esas cuatro paredes, o de esos corazones femeninos, en un lugar sin nombre, en el que no contamos tampoco con la fecha en que suceden estos hechos, ni con la edad de los personajes, todo a elección del lector……La prosa de la autora es sencilla, y ágil, va presentando como os he dicho más arriba a cada una de estas mujeres y las circunstancias propias de cada una de ellas, dentro del rol que les ha tocado vivir, o que han elegido, hasta llegar a un final de la historia en la que cambian las circunstancias de todas de nuevo como consecuencia de actos y decisiones previas, que viene marcadas por su personalidad.


Mis sensaciones con esta lectura han pasado por todos los estados, yo soy una lectora enamorada de la narrativa intimista, quien me conoce lo sabe, dame un libro mínimamente intimista y a mí me tirita el alma, tengo empatía en exceso con este genero y aunque sufro en muchas ocasiones me resultan inmensamente placenteras, es muy difícil que me desagraden , y con Madre e Hija he tenido un amargor en la boca creo que durante bastantes paginas, en el comienzo de la novela, si detecto ese intimismo, que es sinónimo de humanidad, en el que el error a veces se excusa con el daño colateral de ser mujer, de nacer en una determinada época o de tener una determinada familia, una forma de ser, o un vida desgraciada . Los personajes me parece creíbles, me despiertan ternura dentro de la sumisión en la que se han instalado, escenas cotidianas de cualquier casa hace un puñado de años, incluso cotidiana en muchos hogares actuales quizá. Pero ahí se queda este intimismo, a medida que paso las paginas, siento que la escena se oscurece a razón que lo hacen sus personajes, siento que ya no hablamos de mujeres y de escenas cotidianas, y dejo de sentirme reflejada en ninguna de ellas, en el momento en que ellas van perdiendo sensibilidad y cerrándose en sí mismas, cerrándose en sus certezas que excusan detrás de convencionalismos unas y detrás de su reivindicación de vivir una vida distinta a lo que se pide otras, voy desconectando porque los diálogos, las escenas y la historia pierde esa parte humana, y convirtiéndolas en seres rellenos de exigencias propias y ajenas, sin tacto, individualizándose. Dolores la tía, que para mi podía haber hecho de esta novela un novelón acaba por hacer un camino sin sentido en el que no hay patrón, dando bandazos, y no tiene que ver esto, desde mi punto de vista me reitero una vez mas, con el papel que representa, su relación con Enrique llega un momento en que se hace repetitiva, en el que la bipolaridad de Dolores deja también de ser ese traje de inseguridad para convertirse en una sin razón. Y hay algo que no he sabido perdonar a la autora, Dolores tiene el papel segunda madre para sus sobrinas y de madre adoptiva para Blanca, me he quedado con ganas de vivir ese papel, y ha quedado eclipsado por ese lado de formar parte de una pareja, de ser amada y querida, y yo creo por lo que he oido a Jenn Díaz  en las entrevistas que no era eso lo que quería reivindicar con el papel de Dolores.

En Conclusión,
Al final la novela intimista que yo esperaba se ha convertido en un tratado sobre lo peor del genero femenino, ojo, que no estoy queriendo decir que para que se de el intimismo todo tiene que ser idílico, no. Ahí tenemos una novela, dura como ninguna pero que es una obra maestra, Nada se opone a la Noche de Delphin de Vigan que es una muestra excelente de ello.
Aquí no he entendido que ha querido decirme la autora, he perdido el mensaje en el camino. 

Tengo que decir que mi listón estaba muy alto con esta lectura, las criticas previas sobre la autora en la que la comparan a autoras como Carmen Martin Gaite, Ana María Matute o Mercé Rododera, de la que aparece una cita a principio de esta novela de aquel prologo de su novela La Plaza del Diamante que descubrí por la serie que puso de ella TVE y de la que después me preocupe de encontrar en papel. Venia de leer también hacia poco Alejandro Palomas y a Víctor del Árbol que son maestros en esto de perfilar historias intimistas y personajes cargados de emoción. …se me ha juntado todo un poco.
Como soy muy cabezona leeré otra de las novelas de Jenn Diaz para quitarme este sabor de boca, aunque me temo que voy a ser en este caso el garbanzo negro.
¿Tu conocías ya las letras de la autora?

Noelia